Tuesday, March 20, 2007

“…ESTOY TRISTE PERO NO TE PREOCUPES SIEMPRE ESTOY TRISTE…”


En silencio y con el nocturno frió de enero, ambulancias rondan en la calle y el necesitado se esconde de las insoportables alarmas de emergencia, de sirenas rojas, azules y blancas, de la sala de urgencias del hospital. De las luces de neón, de la música de baile, del humo encerrado de los bares.

Los taxis recogen borrachos, amantes de amores prohibidos, viajeros, damas de noche entre otros despistados. Un circo cambia de lugar: se fatigo de hacer reír o se cansó la gente de los mismos chistes pero lo importante es que cambia de lugar. Y seguimos siendo los mismos desconocidos en la noche.

Aquel farol en solitario de hace un tiempo para acá ya tiene compañía lo cual lo hace menos interesante y con mala fortuna mas superfluo un Vip`s llego a su lado. Mala suerte la suya y mala suerte la mía que ocasionalmente nos hacíamos compañía.

La retórica no da para mucho y la falta de secuencia en los párrafos corta ideas pero de alguna forma me libero de la noche.

Luego por fin “el silencio”: las ideas fluyen, los sentimientos apurados por hacerse sentir, se sienten. Toco tus manos y tu sigues dormida en otro lugar, a fuerza de cariño no tomo taxi ni llamo al servicio medico para recoger al enfermo las luces de neón ya están apagadas, el circo se cambio de lugar, el laberinto vuelve hacer el mismo
pero ya es mas temprano y el día se acerca.